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martes, 1 de febrero de 2011

Reflexión del Bloque VI: Creación literaria

Con este último bloque de la asignatura, que lleva por título Creación literaria, hemos cerrado la asignatura de Literatura Infantil, lo cual es una pena.

En el bloque anterior, vimos cómo podíamos conseguir cuentos. Hay muchas formas de ello, como puede ser que el centro sea el que los compre como un gasto más, que sea la maestra la que los llevé al aula, en bibliotecas, gracias a los padres de los niños... En todas estas opciones, viene implicado el factor dinero, factor que no todos podemos hacer frente.

Bien, pues con este bloque veremos que el no tener recursos económicos para comprar cuentos, no será motivo para no tener varios de ellos en el aula.

Aunque el centro disponga de suficientes fondos como para hacer frente al gasto de comprar cuentos para todas las aulas, aunque la maestra pueda aportar varios y aunque los padres de nuestros alumnos lleven cuentos, es muy buena la idea de hacer creaciones por y para los niños y niñas.

Más tarde veremos cómo, de momento vamos a hacer un breve recorrido histórico en relación a la poesía.

Aristóteles fue el primero en dividir los géneros literarios en épica, lírica y dramática, ya que antes de él, sólo se daba literatura en verso. Hoy en día, podemos encontrar textos escritos en verso, prosa y teatro.

Hay muchas creencias populares erróneas en cuanto a la poesía, desmantelemos algunas: “La poesía es la expresión de sentimientos”, bueno, pues tenemos que saber que no todos los poemas expresan sentimientos. Hay que distinguir entre la poesía narrativa, donde destaca Gloria Fuertes, y la poesía lírica, donde lo hace Bécquer.

Otra creencia: “Una característica de la poesía es que sus versos riman”. Se mantiene la poesía rimada hasta la generación del 98 (G. 98). Hasta ese año, todos los versos rimaban, era una característica obligatoria de los textos en verso. Tras esta generación, los autores decidían cómo querían que fueran sus propios versos. Hoy en día no es una característica de la poesía que sus versos rimen.

El ritmo de la poesía es más difícil de trabajar en comparación con la rima. Si no marcamos muy bien los ritmos, por muy buena que sea la rima, nuestro poema no tendrá sentido.

De acuerdo, ¿y cómo se consigue el ritmo?, teniendo el mismo número de sílabas por verso. Aunque lo que realmente le da ritmo, es la colocación de los acentos, veamos un ejemplo:


“Un soneto me manda hacer Violante
y en mi vida me he visto en tal aprieto".


En todos los versos hay tres acentos. Cuando te permite “cantarlo, es porque la acentuación está bien puesta.

¿También hemos prescindido del ritmo, al igual que de la rima? En los años 80, hubo quienes quisieron romper con todo lo que caracterizaba a la poesía. En la actualidad, también hemos prescindido del ritmo, ahora diferenciamos la poesía y la prosa por su estructura (visualmente).

Aunque esta no es la única forma. La lírica es el género literario que más emplea la función poética. Otra de las creencias populares es que la función poética hace que el texto sea bonito, pero la realidad es que también permite lo antibonito, caricatizar la realidad... Entonces, ¿la función poética consiste en describir la realidad? ¿y entonces qué son los textos narrativos descriptivos? No, la función poética no consiste en eso. La función poética transmite o busca encontrar una reacción en el lector: que le guste, que le sorprenda, que se ría, que se burle de la sociedad... La poesía puede tener belleza o antibelleza.

El Canto del loco y Sabina, también tienen en sus canciones función poética, ¿no sería mejor escuchar canciones en el cole para saber qué es la función poética, en vez de aburrir a los alumnos con poemas que no entienden?.

Lo que hace tener más función poética, es tener más figuras literarias como la comparación, la metáfora, el hipérbaton...

Hay algunas figuras literarias que no podemos emplear en Educación Infantil, ya que los niños no las entienden. Es el caso, por ejemplo, del hipérbaton: alteración del orden de las palabras.

La poesía se define según la función poética que tiene. Si no sabemos, no tenemos porqué meternos en rimar o en el ritmo, eso sí, si lo hacemos, tenemos que hacerlo bien.

Un ejemplo de encadenado muy fácil de elaborar que les gusta mucho a hacer a los niños:


El campo es verde,
el verde es un color,
el color es una luz,
la luz es alegría,
alegría es la que me das tú.


Nos ha salido una rima: luz - tú, no era nuestra idea al hacer el encadenado, pero está bien hecha, así que se deja.

Ahora, un ejemplo de preguntas y respuestas:


¿Qué día hace hoy?
Hay nubes en el cielo.
¿Por qué hay nubes en el cielo?
Porque el sol está durmiendo.
¿Por qué el sol está durmiendo?
Porque ayer se quedó hasta muy tarde viendo la tele.
...

También podemos trabajar con los niños de Infantil la letanía, en las que todas su frases hablan de lo mismo. Veamos un ejemplo de letanía con comparaciones:


El sol es como una bombilla
El sol es como un tigre
El sol es como una pelota
El sol es como un radiador
El sol es como el fuego
El sol es como un limón
El sol es como la luna
El sol es como un abrazo
Así es el sol (verso cierre)


Podemos cambiar, además, estas comparaciones por metáforas tan fácil como quitando el “como”. Las metáforas son como comparaciones, pero sin el “como” nos sale una adivinanza:


Una bombilla
Un tigre
Una pelota
Un radiador
El fuego
Un limón
La luna
Un abrazo

¿Qué es?

El sol


Estos dos últimos ejemplos son muy útiles, por ejemplo, para felicitar la Navidad, para regalar a la mamá, etc.

Lo bueno de todas estas estrategias que hemos utilizado, es que todos los alumnos pueden participar, ya que se puede alargar el poema todo lo que se quiera. No ha sido nada difícil trabajar, de esta forma, la poesía. Si más de una maestra conociera estas técnicas, no se alarmaría tanto cuando le pregunten: ¿Haces poesía con tus alumnos?. Con estas sencillas técnicas, se puede trabajar la poesía de una forma significativa y divertida.

Al llegar la Navidad, por ejemplo, podemos trabajar los acrósticos, que consiste en sacar de cada inicial del nombre de cada niño, unos adjetivos que lo describan:


        Inigualable
       Risueña
       Única
       Natural
       Espontánea


Os adjunto una lista con más estrategias de este tipo para la trabajar la poesía:



**** 1. ¿Cómo es?

Inventar comparaciones cómicas sobre objetos y personas del entorno.
- El sol es como una galleta achicharrada que quema si la tocas.
- La pizarra es como la pecera de los peces abisales.
- La profesora de literatura es como...

**** 2. Tantanes.

Crear (no recordar) chistes hiperbólicos del tipo:
- Era tan pequeño, tan pequeño, que se sentada en una peseta y le colgaban los pies.
- Tenía una nariz tan larga, tan larga, que la usaba para rascarse el ombligo.

**** 3. La letra madre.

Elegir una letra y construir una frase en la que todas las palabras léxicas contengan esa letra.

**** 4. Trabalenguas.

Inventar trabalenguas utilizando palabras con repetición de sonidos difíciles de discriminar.
(tra/tre/tri/tro/tru; bla/ble/bli/bli/blu; etc...)

**** 5. Adivinanzas.

Pensar un objeto o una persona. Definirlo, sin nombrarlo, de modo que los demás puedan averiguarlo.

**** 6. Pareados.

A estas alturas seguro que sabéis hacer un pareado. ¡A ver a quién le sale uno más divertido! ¿Y más romántico? ¿Y más...?

**** 7. Greguerías.

¿Os acordáis de la actividad nº1? Pues ahora se trata de hacer las mismas comparaciones, pero sin el "como". Podéis empezar quitándolo de las que ya tenéis y luego inventar otras nuevas.

**** 8. Letanías.

Ya podemos empezar a escribir poemas sencillos. Pensad un tema y componed cada verso con una frase corta que os sugiera. Cada frase debe acabar en punto. ¡Y está prohibida la rima! Por cierto, una letanía tiene, al menos, diez versos.

**** 9. ¿Cómo te llamas?

Vamos a hacer un acróstico sencillito con las letras de vuestro nombre. Cada letra, en vertical, debe iniciar una palabra en horizontal. Intentad que las palabras tengan relación con vosotros.

10. Acrósticos.

Seguimos haciendo versos sin rima. Pensad una palabra: objeto, animal, sentimiento...  escribid un acróstico, pero cada verso debe estar compuesto no ya de una palabra, como en la actividad anterior, sino de una oración cortita o de un grupo nominal. Hay que intentar que todos los versos tengan relación con la palabra elegida: que sirvan para describirla o que la sugieran, que expresen lo que os hagan sentir...

11. Caligramas.

Un caligrama es un poema visual, un poema en el que, por medio de las palabras, se dibuja el objeto del que se habla. Cuando se trata de algo inmaterial, se dibuja un símbolo (beso = labios; paz = paloma...)

12. Repeticiones.

Sabéis lo que es un estribillo... Inventad un verso que vaya a servir como estribillo de vuestro poema. Si todavía os da un poco de miedo escribir poesía, escribid vuestro poema de repeticiones con el siguiente esquema: estribillo + verso + estribillo + verso + estribillo...
Si os atrevéis juntad tres o cuatro versos entre estribillo y estribillo.
No intentéis rimar. El ritmo de la repetición y la rima del estribillo ya es bastante para que resulte poético. No olvidéis, tampoco, la comparación, la hipérbole, la aliteración y la metáfora trabajadas en las primeras actividades.

13. Poema de preguntas.

El poema se compondrá de un verso interrogativo y el siguiente como respuesta. Así, sucesivamente.

14. Encadenamiento.

Encadenar frases es de lo más sencillo: la segunda comienza con la palabra con la que terminó la primera. Encadenar versos es igual de sencillo si entendéis por verso una oración acabada en punto. Y recordad: olvidáis de la rima.

15. Recreación de poemas.

Buscad un poema cortito. Si cambiéis el sujeto del poema por otra persona, animal u objeto, deberéis cambiar otras palabras relacionadas con esta. ¿Qué tal os ha quedado?

16. Enredar poemas.

Dos poemas breves se pueden enredar en uno solo, compuesto por versos descolocados de los otros dos.

17. Poema absurdo.

Los poemas absurdos, a parte de presentar un contenido absolutamente extraño, introducen como versos o como elementos de sus versos números, onomatopeyas, recortes de revistas... incluso dibujos. Leed los poemas "Me aburro" y "Buster Keaton..." de Rafael Alberti para haceros una idea. Escribid un poema absurdo.
Poner rima a un poema absurdo es algo así como ponerle una minifalda a un futbolista.

18. Poema sobre canción.

Elegid una canción. Fijáos en sus versos. Se trata de cambiar la letra a una canción contando con el ritmo de la música. Aquí sí que puede haber rima, normalmente asonante, porque muchas veces lo exige la canción.



Pero no solo se pueden hacer creaciones literarias en verso, también se pueden hacer en poesía. Os adjunto unas cuantas estrategias facilitadas por mi profesora de Literatura Infantil:



**** 1. El dibujo.

Sólo hay que mirar una ilustración, un mural, un dibujo… observar todo lo que aparece representado: qué hacen los personajes, dónde están, quiénes pueden ser… e inventar un cuento.

**** 2. Secuencias.

Un poquito más difícil: una historia en imágenes secuenciadas debe servir de base para la historia. Se trata de “leerla” desde la iconografía y convertirla en texto oral.

**** 3. Historias mudas.

Se escogen una serie de ilustraciones que no tengan nada que ver. Se ordenan y se inventa una historia que las reúna todas.

**** 4. Binomio fantástico. (de Gianni Rodari)

A partir de dos palabras sin relación aparente (ej. luz y cartera) se inventa una historia. Pero ¡ojo, hay que echarle mucha imaginación!

**** 5. Hipótesis absurda. (de Gianni Rodari)

¿Qué ocurriría si las plantas, una mañana, comenzasen a hablar? Inventad nuevas hipótesis absurdas y haced la historia correspondiente:
( Esta mañana ha ocurrido algo muy extraño: las plantas hablaban. Los geranios de las ventanas cotilleaban sobre lo poco que los riega mamá y el poto del salón gritaba y gritaba que estaba harto de la televisión......)

6. Minicuentos.

¿Has visto los cuentos de Calleja? Pues corta un folio en todas las mitades posibles  hasta hacerlo del mismo tamaño y escribe, con letra de chuleta, un cuento pequeñito. Puedes ilustrarlo, si quieres; a los niños les encantarán.

7. La liberación de mujer

Como sabéis, en la mayor parte de los cuentos populares, el papel de la mujer es siempre pasivo y ajustado a la visión tradicional (esperar al “príncipe” que la salve o se case con ella). Desde principios de siglo, la teoría literaria feminista ha propuesto revisar nuestros clásicos y hacer de las protagonistas, personajes activos en la historia. ¿Lo intentamos con uno cualquiera? Puede ser un cuento folclórico o una novela, o, incluso una película.

**** 8. Cuentos múltiples por núcleos.
Dividid, cada uno, un folio colocado en vertical, en seis columnas iguales (bien medidas) y horizontales. Cortadlas dejando un margen de 5 centímetros a la izquierda. Escribid un cuento breve sobre el siguiente esquema:

1ª columna: Érase...........................................................................................................
2ª columna: Que..............................................................................................................
3ª columna: Cuando........................................................................................................
4ª columna: Entonces......................................................................................................
5ª columna: Se.................................................................................................................
6ª columna: Y..................................................................................................................

Juntad todos los cuentos y unidlos por el margen de la izquierda. Podréis leer múltiples cuentos  si abrís los seis por lugares diferentes que correspondan a cuentos distintos.

9. Estructura de un cuento en otro espacio o tiempo.

¿Qué tal Alicia en el País de los Romanos? o ¿El Flautista de Hamelin en la Guerra Civil Española? Inventad más posibilidades y escribid el final de los cuentos.

**** 10. Y ¿Después del cuento?

Estamos acostumbrados a que todos vivan felices y coman perdices pero ¿Qué pasó con los 7 enanitos después de la "resurrección" de Blancanieves? ¿Tendrían mucho hijos la princesita y el príncipe rana? Inventad más posibilidades y escribid el final de los cuentos.

11. Palabras nuevas en un cuento popular.

¿Qué pasaría con el cuento de Caperucita Roja si tuviésemos que meter en él las palabras "marketing", "audiovisuales" y "aeropuerto"? ¿Y con el cuento de los 7 cabritillos si en él apareciesen las "nuevas tecnologías", el "constructivismo" y un "cohete espacial"? Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

**** 12. Cuentos al revés.

Los buenos pasan a ser malos y los malos buenos. Los feos, guapos y los guapos, feos. Los listos, tontos y los tontos, listos. ¿Cómo sería la historia de Negrocarbón y los 7 gigantes? Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

13. Apellidos.

No se trata de investigar en la genealogía familiar. Se trata simplemente de inventar  el escudo de nuestro apellido, dibujarlo e inventar la historia que justifique sus elementos. ¡Puede remontarse a la Edad Media! ¡Y hasta a la Prehistoria!

14. La bandera.

Arturo de Bretaña fundó Camelot, su país ideal: inventó su bandera, creó sus leyes y vivió su historia... Se trata de hacer lo mismo, pero sobre el papel, ¡no sobre la clase ni sobre los compañeros!

15. Biografías a partir del nombre.

¿Quién fue Vicente Nario? y ¿Leo Pardo? Y ¿María No? Y ¿L. Fante? Y ¿Robin Hood Crusoe? Y ¿Cállate Kid?... Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

**** 16. Historias en primera persona.

¿Qué contarías si fueras un objeto de la vida cotidiana como una cafetera, un huevo, un bolígrafo o un tomate? Inventad más posibilidades y escribid el cuento.

17. El título metafórico.

Escoged un verso de un poeta surrealista, un verso extraño, metafórico y descontextualizado. A partir de él escribid una historia. ¿Qué tal "La tarde loca de higueras" o "En el presidio de una almendra esclava" o "En el insomnio de las cañerías olvidadas"?



No es nada fácil, al contrario, es muy difícil crear historias para niños, ya que tienes que saber de psicología infantil, conocer qué les gusta y cuáles son sus intereses, conocer su lenguaje... Para escribir cuentos, hay que tener muy en cuenta los aspectos del análisis del libro, es decir:

·         El emisor sea cercano al lector, para que este último se pueda identificar con el protagonista

·         El tema sea cercano y refleja las posibles historias del niño, aquello que le sea significativo

·         El espacio y el tiempo sean indefinidos o cercanos al niño. La Guerra Civil no les interesa mucho, la verdad.

·         Posea una estructura acumulativa o de planteamiento + nudo + desenlace. La mejor estructura que pueden poseer los cuentos de infantil son los que siguen la siguiente estructura:

Planteamiento + nudo acumulativo + desenlace

·         El lenguaje sea sencillo, con pocas palabras nuevas para el niño y al ser posible, prescindir de las frases subordinadas.

Como ya sabemos, los materiales que creemos para el aula, tienen que ser rápidos y sencillos de hacer, económicos, pero sobre todo, prácticos y funcionales. Recuerdo que para el primer año de carrera hicimos una serie de materiales musicales para ponerlos en práctica con los niños de un colegio. Hicimos varios materiales, y algunos de ellos no nos llevaron nada de tiempo, sin embargo, con otros estuvimos semanas y semanas de elaboración. Cuál fue nuestra sorpresa cuando llegamos al colegio y pusimos los materiales elaborados en prácticas, que los niños disfrutaron mucho más de lo que nos había llevado hacer minutos y en cambio los de larga duración casi ni les gustaron.

Este último bloque de la asignatura, me ha enseñando que conociendo algunos trucos es muy fácil y práctico trabajar la poesía en Educación Infantil. Además, con este bloque me he dado cuenta de lo que me gusta crear libros para y con los niños. A parte de los que ya he hecho, tengo muchos más en la cabeza: libros viajeros, libros - bayeta...

sábado, 29 de enero de 2011

Mi libro infantil - cuento múltiple por núcleos

El pasado lunes 17 de enero, en clase de Literatura Infantil, mis compañer@s y yo tuvimos que llevar al aula un libro infantil elaborado por nosotras mismas.

Tengo una lista interminable de libros que me gustaría hacer, que los hicieron mis compañeras y me encantaron. Los iré haciendo, para seguir construyendo mi baúl de cuentos, poco a poco, que tengo tiempo...

Quiero compartir, esta vez, otro de los cuentos que yo misma he elaborado, cogiendo prestado algunas ideas de la creación de Almudena, como el título, por ejemplo: ¿Qué cuento saldrá?.

Se trata de un cuento múltiple por núcleos, y es muy sencillo y divertido de hacer. Consta de 6 cuentos que yo misma me he inventado en los que se repite la misma estructura:

     ÉRASE ...
     QUE ...
     CUANDO ...
     ENTONCES ...
     SE ...
     Y ...

Lo gracioso de esta técnica está en ir intercambiando cada una de estas seis partes del cuento, por otras, para que salga un cuento muy disparatado.

Es muy divertido de hacer. Los seis cuentos los he ido creando con la ayuda de mi familia y amigos. Si ha sido divertida su elaboración, más divertido es aún su resultado.

Tiene una portada en la que aparece el título: ¿Qué cuento saldrá?, y un dibujo de dos niños leyendo un cuento. Los ojos de estos niños son móviles.


Cada cuento está en un folio de color diferente al resto, y por detrás de cada cuento aparece un dibujo representativo. Adjunto dos ejemplos de dos cuentos con sus respectivos dibujos:

     

(Cuento amarillo y su dibujo)


(Cuento rojo y su dibujo) 

¿Queréis ver un cuento disparatado que sale al juntar una parte de cada cuento?




ÉRASE que se era, un gusano de seda


QUE no encontraba a su compañero


CUANDO uno quería jugar con algún juguete, el otro también lo quería,
y en vez de compartirlo, se pegaban por él


ENTONCES el señor médico le mandó ponerse unas gafas


SE consiguió liberar el globo azul gracias al pajarito amarillo y verde


Y el perro que salió solo a la calle aprendió que eso no lo podía
volver a hacer nunca, nunca jamás



Y si lo vemos por detrás, la imagen es también muy divertida:

Otra combinación diferente con su imagen correspondiente, mirar que divertida:

         



ÉRASE un niño


QUE volaba por lo alto de mi pueblo


CUANDO una mañana se sintió un tanto extraño


ENTONCES mamá lo encontró en la lavadora


SE echaron mucho de menos y cuando se volvieron a ver,
se alegraron de volver a estar nuevamente juntos


Y a partir de este momento, nunca, nunca jamás se volvieron a separar



Los niños o la maestra, pueden coger las partes que quieran, las pueden ir intercambiando y así pasar un rato divertido. También se puede hacer cogiendo un dado de colores (se puede construir un cubo de cartulina o cartón con cada una de las caras de diferente color), para que sea el azar quien nos haga pasar un rato agradable.

Todo está plastificado para que los niños lo puedan manipular sin miedo a que se rompa. Y todas las partes están unidas con anillas.

Merece la pena hacerlo, no se tarda mucho tiempo y el resultado es increíble. ¡Venga animaros!


viernes, 7 de enero de 2011

Adivinanza

Quiero compartir con vosotr@s en esta publicación, un material escolar que realicé para la asignatura de Literatura Infantil. Se trata de una adivinanza un poco enredada, y ahora veréis  por qué digo esto.

Es una adivinanza elaborada por mí para un público infantil, aunque a los mayores también les hace gracia. Mi objetivo con esta adivinanza es pasar un rato divertido jugando con los niños, crear conflicto y luego ver sus caras de descolocación. Lo cierto es que original es un rato...

Está elaborada con folios de diferentes colores, recortados en forma de osito de peluche, plastificados y unidos con una anilla de llavero.

Consta de portada, cinco pistas y solución. Mi adivinanza es esta:


            ¿Qué soy?
            1ª pista: Tengo cuatro patas
            2ª pista: Tengo cabeza y también pies
            3ª pista: Mi cuerpo es muy blandito
            4ª pista: Por las noches, te encanta estar conmigo
            5ª pista: Lo siento, no soy un osito
            Entonces, ¿qué soy?

La cama
           

Veámoslo en imágenes:


(Portada)


(1ª pista)


(2ª pista)


(3ª pista)


(4ª pista)


(5ª pista)


(Pregunta)


(Solución)

Lo de haber elegido un osito como silueta es, básicamente, para confundir. Es obvio, aunque con la imaginación de los niños no lo es tanto, que si te preguntan “¿Qué soy?” y enseñas un dibujo de un oso de peluche, te respondan que “un osito”. Pero tras saber que no es un oso, si no, una cama, te das cuenta que no es un disparate confundir un osito de peluche con una cama. Sea un disparate o no lo sea, me consta que con esta adivinanza consigo uno de los objetivos que me propuse con su elaboración: pasar un rato divertido con los más pequeños.

Estas navidades he tenido la oportunidad de llevarlo a la práctica con un grupo de 14 niños y niñas de 4 añitos, y lo cierto es que ha sido una experiencia muy buena, veréis:

Estando los 14 niños y yo sentados en corro, empezamos a hablar de qué son las adivinanzas. Hubo niños que se atrevieron a contar las adivinanzas que se sabían. Salieron a relucir típicas adivinanzas como:


Verde por fuera,
Blanca por dentro,
Si quieres que te lo diga
Es - PERA.


O

Oro parece,
PLATA - NO es,
El que no lo sepa,
Tonto es.



También hubo niños, incluso, que se las inventaban. Vamos, que pasamos un rato muy divertido. Estando ya los niños iniciados en eso de las adivinanzas, me dispuse a contarles y enseñarles la mía.

Lo primero que hice, fue sacar este librito para que vieran la portada y después comenzamos: yo les pregunté que qué se podía esconder detrás de este cuento, a lo que la mayoría me contestaron que “¡Un oso!”. Yo les pregunté que si estaban seguros de que fuera un oso, digamos que les creé la duda, por lo que algunos niños se mantenían firmes en su decisión, pero otros cambiaron rápidamente de opinión. Unos me decían: “¡Un osito!”, otros: “¡No, es una osita!”. Me dijeron, incluso, que si era un gato, un elefante... y Javi (diga lo que diga, siempre consigue sorprenderme) me llegó a decir que ¡era una dragón!

Estaban muy motivados, por lo que empecé a darles las pistas. Entre pista y pista esperaba unos segundos para que los niños pensaran qué se podía esconder detrás de esta adivinanza. Pero lo mejor de todo, llegó cuando les di la 5ª pista:

“Lo siento, no soy un osito”

Hubo caras de sorpresa, de incertidumbre, incluso, caras de enfado, pero sobre todo, había caras de ilusión, de mucha ilusión por saber qué era eso que no era un oso.

Entonces, les volví a preguntar que qué podía ser. Algunos de los niños, aún sabiendo que una de las pistas decía que no era un osito y siendo tajantes con su primera idea, me respondieron que un osito. Otros me dijeron que si un gato, que si un elefante... y como no, Javi me volvió a decir que un dragón. Estaba convencido...

Hubo una niña que me dejó alucinada, me dijo: “Es mamá”. Claro, yo le pregunté que por qué podía ser mamá, a lo que me respondió (qué razón tenía): “¡porque por las noches me encanta estar con ella!”.

Finalmente, llegamos a la última página, ¡la página en la que dice que es una cama!. Ahora sí que había caras de sorpresa, también hubo risas y caras de desconcierto.

Volví a contarles y enseñarles la adivinanza, pero esta vez, les dije que no hicieran caso a la silueta del osito que veían, y lo cierto es que funcionó. Los niños se dieron cuenta que las pistas estaban describiendo una cama. Les encantó, tanto les gustó que me pidieron que se las contara otra vez.

Al estar plastificado, se puede tocar, tirar de él, chupar, incluso, doblar, pues no se rompe.

Estas son anécdotas que me hacen tener aún más ganas, si cabe, de dedicarme toda mi vida a los más pequeños. ¡Ya no me queda nada!