martes, 1 de febrero de 2011

Sugerencias para padres sobre los niños pequeños y los libros

En este artículo escrito por Luisa Mora, bajo el nombre Sugerencias para padres sobre los niños pequeños y los libros, la autora da una serie de propuestas para que a través de sus antecesores, los niños se inicien en la lectura.

Este artículo, aunque indirectamente, también va dirigido para los maestros de Educación Infantil. Como ya sabemos, en la adquisición del hábito lector de los pequeños, nosotros tenemos un papel fundamental.

Si el niño ve que sus padres, y sus maestros, tienen una actitud positiva hacia la lectura, tenderán a leer con mucha más facilidad, aunque toda regla tiene sus excepciones. Si por el contrario, los modelos que tiene el niño no tienen esa actitud positiva, tienen más posibilidades de rechazarlo sin entenderlo como un pasatiempo, o forma de ocio, relevante.

Bien es cierto que muchos padres de hoy en día conocen las ventajas de educar a sus hijos rodeados de cuentos, pero también los hay con falta de información. Es en este segundo grupo de padres, donde también veo importante el papel de los maestros. No creo que nos cueste mucho dedicar 5 minutos, o los que hagan falta, de  las reuniones que se dan en el centro entre tutor y padres para explicar tales ventajas. Como ya he dicho en otras reflexiones anteriores, si humildemente te acercas a los padres para intentarles hacer partícipes de la educación de sus hijos y les explicas, desde la humildad y como propuesta, los beneficios de la lectura, ellos encantados te escucharán, ya que les estás hablando de lo mejor para lo que más quieren: sus hijos.

Como he dicho, cada vez son más los padres que demandan orientación sobre libros recomendados para sus hijos, pues conocen todo lo que la lectura aporta. Conocer qué libros pueden ser interesantes y prácticos para sus hijos, y para los alumnos de los maestros, no es nada fácil, pero para eso hay gente especializada que te puede ayudar: libreros o bibliotecarios.

Muchas veces vamos a comprar algún cuento y no sabemos cuál coger por la existencia de todos los que hay, pero es importante que sepamos que no todos los cuentos que podemos encontrar en el mercado son buenos y baratos. Muchas veces podemos encontrar en tiendas no especializadas en literatura, chollos muy económicos y accesibles para todos, pues tenemos que ser conscientes que normalmente no son los adecuados para nuestros pequeños.

Lo mejor es ir a una librería especializada, donde haya profesionales que te puedan asesorar sobre los cuentos más adecuados según las características de un o unos niños determinados. Tenemos que saber, además, que el mercado de la literatura es un mercado dinámico: que los cuentos que podemos encontrar hoy en día, puede que mañana nos sea casi imposible de encontrar.

A continuación, la autora de este interesante artículo nos da una serie se pautas, acordes a la edad, para que en relación a los cuentos, los niños hagan de la lectura uno de sus mayores entretenimientos o formas de diversión:

·         Libros para bebés de 0 a 18 meses:

Nunca es demasiado pronto para compartir momentos de lectura con los más pequeños. De esta forma, irán adquiriendo el hábito desde edades muy tempranas. Serán conscientes, además, de lo que hay que hacer para leer: fijar la vista de izquierda a derecha y de arriba abajo, pasando sucesivamente las hojas, etc. Pero ¡cuidado!, nunca podemos presionar, hay que respetar siempre el ritmo de cada uno tiene de maduración personal.

Compartir momentos de lectura con niños y niñas muy pequeños / as en actividades diarias, además de ser una experiencia placentera, es muy positivo para la adquisición del hábito lector. De esta forma, el niño llevará siempre consigo el recuerdo positivo de compartir la lectura con las personas que más le quieren, recordará, aunque no sea consciente, esos momentos de disfrute.

¿Qué cuentos utilizamos para niños y niñas de tan corta edad? Aquellos con ilustraciones llenas de coloridos y estimulantes, en estas edades no es tan importante el texto como las ilustraciones. Con fotografías de objetos que le sean cercanos, para así establecer conexión entre lo impreso y la realidad. También les llama mucho la atención encontrar otros bebés en las páginas.

En estas edades, la relación con el libro es de exploración, por lo que estos deben ser resistentes y que permitan su manipulación con total seguridad. El tamaño no debe ser ni excesivamente grande, ni excesivamente pequeño: que lo puedan manejar sin problemas, teniendo en cuenta que no tienen aún desarrollada la pinza.

·         Libros para niños de 18 meses a 3 años:

Con esta edad, los niños ya han sido capaces de crearse un juicio crítico y por lo tanto, de identificar sus historias favoritas: aquellas que querrán que los adultos se las leamos una y otra vez.

Y para los niños y niñas de esta edad, ¿qué cuentos le vienen mejor a su desarrollo y entretenimiento? Aquellos que cuentan con ilustraciones sugerentes, que permitan la interacción con el adulto. Las poesías, las canciones, los juegos acumulativos... les llaman mucho la atención.

También podemos emplear en estas edades cuentos que le ayudan a afrontar situaciones problemáticas cotidianas, como puede ser el nacimiento de un hermanito. Cuentos en los que se traten los diferentes sentimientos: dudas, necesidad de cariño, celos, búsqueda de la identidad...

Eso sí, en todos ellos debe haber acción, el lenguaje tiene que ser sencillo y adecuado a la edad, con buena proporción entre texto e ilustraciones.

No tenemos que esperar a que sepan leer para ofrecerles cuentos. Ver las imágenes de los cuentos les atraerán a la lectura, además, disponen de la suficiente imaginación como para inventarse la historia a través de las ilustraciones.

·         Libros para niños de 3 a 5 años:

Es a esta edad cuando más importante se hace el establecer una rutina de lectura, como puede ser la Hora del cuento en la escuela, o el Cuento de buenas noches en casa antes de dormir.

Es importante escoger, sobre todo, libros de humor, y hacer que el niño siga con el dedo lo que el adulto le está leyendo.

Les entretiene mucho a los niños y niñas con edades comprendidas entre los 3 y los 5 años, emplear cuentos en los que se dan palabras que no se suelen decir en público, como puede ser caca, culo... También les gusta ver en personajes interpretados por animales, acciones que ellos hacen a diario, sensaciones y sentimientos que tienen, comportamientos y responsabilidades que se les exigen...

A padres y maestros nos preocupa elegir temáticas que sean adecuadas a la edad. A veces pensamos que no es del todo oportuno hablar del miedo, pero como se dice en el texto: si negamos al niño la imagen del lobo o la bruja, le privamos del sentido que tiene la victoria final. Lo que tenemos que hacer es tomar la postura adecuada ante la lectura de estos temas.

Luisa Mora acaba su artículo animando a los padres a seguir acompañando a sus hijos, cuando estos sean mayores, a las bibliotecas y las librerías. Y finalmente, da  una lista de cuentos adecuados para los niños de Educación Infantil, para los niños con edades comprendidas entre los 0 y 6 años.

Ha sido, sin ninguna duda, un artículo muy interesante para mi futuro profesional como maestra de Infantil ante la literatura. Que haya personas, como la autora de este artículo, que  nos faciliten la elección de cuentos con pautas sencillas adecuadas a las diferentes edades, es algo digno de agradecer.

Psicoanálisis de los cuentos de hadas, de Bruno Bettelheim


Título de la obra: Psicoanálisis de los cuentos de hadas

Escrito por: Bruno Bettelheim

Traducción al castellano: Silvia Furió

Ilustración de la cubierta: Corbis©

Editorial: Crítica Barcelona


Bruno Bettelheim (1903 - 1990). Psicoanalista estadounidense de origen austriaco. Fue uno de los psiquiatras y psicólogos infantiles más influyentes del siglo XX. Entre sus obras destacan, además del Psicoanálisis de los cuentos de hadas (1976), Aprender a leer (1983), El peso de una vida (1991) y No hay padres perfectos (1994).

Todas las personas tenemos la necesidad de encontrar el sentido de nuestras vidas, lo cual es una tarea difícil. No comprendemos el sentido de la vida a llegar a una cierta madurez cronológica, no, sino que se alcanza cuando tenemos cierta madurez psicológica.

Muchos padres, y maestros, se empeñan en que las mentes de sus hijos funcionen como las suyas, cómo si a ellos no les hubiera costado muchos años alcanzar esa madurez psicológica. La mente se desarrolla tan despacio como lo hace el cuerpo.

Para encontrar el sentido de la vida, se necesitan vivir numerosas experiencias. Experiencias que se consiguen a lo largo de la vida, en las que familias y maestros tenemos mucho que aportar.

Bruno Bettelheim dedicó toda su vida a trabajar con niños con necesidades educativas especiales. Su labor con ellos consistió en restablecer el sentido de sus vidas. Asegura que si se educara a los niños de manera que la vida tuviera sentido para ellos, posteriormente no tendrían la necesidad de recibir ninguna ayuda especial.

El autor de esta obra, asegura que los niños pueden encontrar en la literatura estrategias con las que hacer frente a los problemas internos en todos los seres humanos: tema en el que se basan la mayoría de los cuentos tradicionales, que a la vez son populares. Aunque asegura que no se pueden conseguir en todos los cuentos, que no todos los cuentos son buenos para los niños. Hay mucha literatura infantil de la que se puede obtener muy poco sentido de la vida, no ayudan a buscar el sentido de la vida, necesidad que todos tenemos.

Entre otras cosas, los cuentos de hadas ofrecen a la imaginación de los niños nuevas dimensiones a las que les sería imposible llegar por sí solo.

Esta obra nos viene a decir que los cuentos tradicionales aportan mensajes al consciente, subconsciente y al inconsciente, pues éstos tratan problemas humanos de lo más común y estas historian calan en el niño, estimulando su desarrollo y al mismo tiempo, liberando al subconsciente y al inconsciente de sus pulsiones.

En el cuento de Hansel y Gretel se da una verdad social importante, aunque triste: la pobreza y las privaciones no mejoran el carácter del hombre, sino que lo hacen más egoísta y  menos sensible a los sufrimientos de los demás y, así pues, inclinado a actuar de forma perversa. Según Bettelheim.

En este cuento de hadas, los padres de los niños tienen que tomar la tremenda decisión de abandonarles por falta de recursos económicos.

Esta historia es una de los muchos cuentos que hay sobre dos hermanos que se tienen que unir para salvarse mutuamente, cosa que consiguen gracias a sus muchos esfuerzos conjuntos. Estos relatos estimulan al niño lector a superar su dependencia inmadura respecto a sus padres y a alcanzar un nivel superior de desarrollo, confiando, también, en la ayuda que le puedan aportar sus compañeros.

Hansel y Gretel termina cuando los héroes vuelven a la casa en la que vivían al principio, cuando vuelven a su núcleo familiar, donde ahora encuentran la felicidad. Desde el punto de vista psicológico, esto es correcto, pues un niño, impulsado a correr aventuras debido a sus problemas orales o edípicos, no puede esperar a encontrar la felicidad fuera del hogar. Para que su desarrollo no sufra retrasos, tiene que solucionar estas dificultades mientras todavía dependa de sus padres. Sólo mediante una relación satisfactoria con sus progenitores, con su núcleo familiar, el niño podrá madurar y alcanzar con éxito la adolescencia.

Reflexión del Bloque VI: Creación literaria

Con este último bloque de la asignatura, que lleva por título Creación literaria, hemos cerrado la asignatura de Literatura Infantil, lo cual es una pena.

En el bloque anterior, vimos cómo podíamos conseguir cuentos. Hay muchas formas de ello, como puede ser que el centro sea el que los compre como un gasto más, que sea la maestra la que los llevé al aula, en bibliotecas, gracias a los padres de los niños... En todas estas opciones, viene implicado el factor dinero, factor que no todos podemos hacer frente.

Bien, pues con este bloque veremos que el no tener recursos económicos para comprar cuentos, no será motivo para no tener varios de ellos en el aula.

Aunque el centro disponga de suficientes fondos como para hacer frente al gasto de comprar cuentos para todas las aulas, aunque la maestra pueda aportar varios y aunque los padres de nuestros alumnos lleven cuentos, es muy buena la idea de hacer creaciones por y para los niños y niñas.

Más tarde veremos cómo, de momento vamos a hacer un breve recorrido histórico en relación a la poesía.

Aristóteles fue el primero en dividir los géneros literarios en épica, lírica y dramática, ya que antes de él, sólo se daba literatura en verso. Hoy en día, podemos encontrar textos escritos en verso, prosa y teatro.

Hay muchas creencias populares erróneas en cuanto a la poesía, desmantelemos algunas: “La poesía es la expresión de sentimientos”, bueno, pues tenemos que saber que no todos los poemas expresan sentimientos. Hay que distinguir entre la poesía narrativa, donde destaca Gloria Fuertes, y la poesía lírica, donde lo hace Bécquer.

Otra creencia: “Una característica de la poesía es que sus versos riman”. Se mantiene la poesía rimada hasta la generación del 98 (G. 98). Hasta ese año, todos los versos rimaban, era una característica obligatoria de los textos en verso. Tras esta generación, los autores decidían cómo querían que fueran sus propios versos. Hoy en día no es una característica de la poesía que sus versos rimen.

El ritmo de la poesía es más difícil de trabajar en comparación con la rima. Si no marcamos muy bien los ritmos, por muy buena que sea la rima, nuestro poema no tendrá sentido.

De acuerdo, ¿y cómo se consigue el ritmo?, teniendo el mismo número de sílabas por verso. Aunque lo que realmente le da ritmo, es la colocación de los acentos, veamos un ejemplo:


“Un soneto me manda hacer Violante
y en mi vida me he visto en tal aprieto".


En todos los versos hay tres acentos. Cuando te permite “cantarlo, es porque la acentuación está bien puesta.

¿También hemos prescindido del ritmo, al igual que de la rima? En los años 80, hubo quienes quisieron romper con todo lo que caracterizaba a la poesía. En la actualidad, también hemos prescindido del ritmo, ahora diferenciamos la poesía y la prosa por su estructura (visualmente).

Aunque esta no es la única forma. La lírica es el género literario que más emplea la función poética. Otra de las creencias populares es que la función poética hace que el texto sea bonito, pero la realidad es que también permite lo antibonito, caricatizar la realidad... Entonces, ¿la función poética consiste en describir la realidad? ¿y entonces qué son los textos narrativos descriptivos? No, la función poética no consiste en eso. La función poética transmite o busca encontrar una reacción en el lector: que le guste, que le sorprenda, que se ría, que se burle de la sociedad... La poesía puede tener belleza o antibelleza.

El Canto del loco y Sabina, también tienen en sus canciones función poética, ¿no sería mejor escuchar canciones en el cole para saber qué es la función poética, en vez de aburrir a los alumnos con poemas que no entienden?.

Lo que hace tener más función poética, es tener más figuras literarias como la comparación, la metáfora, el hipérbaton...

Hay algunas figuras literarias que no podemos emplear en Educación Infantil, ya que los niños no las entienden. Es el caso, por ejemplo, del hipérbaton: alteración del orden de las palabras.

La poesía se define según la función poética que tiene. Si no sabemos, no tenemos porqué meternos en rimar o en el ritmo, eso sí, si lo hacemos, tenemos que hacerlo bien.

Un ejemplo de encadenado muy fácil de elaborar que les gusta mucho a hacer a los niños:


El campo es verde,
el verde es un color,
el color es una luz,
la luz es alegría,
alegría es la que me das tú.


Nos ha salido una rima: luz - tú, no era nuestra idea al hacer el encadenado, pero está bien hecha, así que se deja.

Ahora, un ejemplo de preguntas y respuestas:


¿Qué día hace hoy?
Hay nubes en el cielo.
¿Por qué hay nubes en el cielo?
Porque el sol está durmiendo.
¿Por qué el sol está durmiendo?
Porque ayer se quedó hasta muy tarde viendo la tele.
...

También podemos trabajar con los niños de Infantil la letanía, en las que todas su frases hablan de lo mismo. Veamos un ejemplo de letanía con comparaciones:


El sol es como una bombilla
El sol es como un tigre
El sol es como una pelota
El sol es como un radiador
El sol es como el fuego
El sol es como un limón
El sol es como la luna
El sol es como un abrazo
Así es el sol (verso cierre)


Podemos cambiar, además, estas comparaciones por metáforas tan fácil como quitando el “como”. Las metáforas son como comparaciones, pero sin el “como” nos sale una adivinanza:


Una bombilla
Un tigre
Una pelota
Un radiador
El fuego
Un limón
La luna
Un abrazo

¿Qué es?

El sol


Estos dos últimos ejemplos son muy útiles, por ejemplo, para felicitar la Navidad, para regalar a la mamá, etc.

Lo bueno de todas estas estrategias que hemos utilizado, es que todos los alumnos pueden participar, ya que se puede alargar el poema todo lo que se quiera. No ha sido nada difícil trabajar, de esta forma, la poesía. Si más de una maestra conociera estas técnicas, no se alarmaría tanto cuando le pregunten: ¿Haces poesía con tus alumnos?. Con estas sencillas técnicas, se puede trabajar la poesía de una forma significativa y divertida.

Al llegar la Navidad, por ejemplo, podemos trabajar los acrósticos, que consiste en sacar de cada inicial del nombre de cada niño, unos adjetivos que lo describan:


        Inigualable
       Risueña
       Única
       Natural
       Espontánea


Os adjunto una lista con más estrategias de este tipo para la trabajar la poesía:



**** 1. ¿Cómo es?

Inventar comparaciones cómicas sobre objetos y personas del entorno.
- El sol es como una galleta achicharrada que quema si la tocas.
- La pizarra es como la pecera de los peces abisales.
- La profesora de literatura es como...

**** 2. Tantanes.

Crear (no recordar) chistes hiperbólicos del tipo:
- Era tan pequeño, tan pequeño, que se sentada en una peseta y le colgaban los pies.
- Tenía una nariz tan larga, tan larga, que la usaba para rascarse el ombligo.

**** 3. La letra madre.

Elegir una letra y construir una frase en la que todas las palabras léxicas contengan esa letra.

**** 4. Trabalenguas.

Inventar trabalenguas utilizando palabras con repetición de sonidos difíciles de discriminar.
(tra/tre/tri/tro/tru; bla/ble/bli/bli/blu; etc...)

**** 5. Adivinanzas.

Pensar un objeto o una persona. Definirlo, sin nombrarlo, de modo que los demás puedan averiguarlo.

**** 6. Pareados.

A estas alturas seguro que sabéis hacer un pareado. ¡A ver a quién le sale uno más divertido! ¿Y más romántico? ¿Y más...?

**** 7. Greguerías.

¿Os acordáis de la actividad nº1? Pues ahora se trata de hacer las mismas comparaciones, pero sin el "como". Podéis empezar quitándolo de las que ya tenéis y luego inventar otras nuevas.

**** 8. Letanías.

Ya podemos empezar a escribir poemas sencillos. Pensad un tema y componed cada verso con una frase corta que os sugiera. Cada frase debe acabar en punto. ¡Y está prohibida la rima! Por cierto, una letanía tiene, al menos, diez versos.

**** 9. ¿Cómo te llamas?

Vamos a hacer un acróstico sencillito con las letras de vuestro nombre. Cada letra, en vertical, debe iniciar una palabra en horizontal. Intentad que las palabras tengan relación con vosotros.

10. Acrósticos.

Seguimos haciendo versos sin rima. Pensad una palabra: objeto, animal, sentimiento...  escribid un acróstico, pero cada verso debe estar compuesto no ya de una palabra, como en la actividad anterior, sino de una oración cortita o de un grupo nominal. Hay que intentar que todos los versos tengan relación con la palabra elegida: que sirvan para describirla o que la sugieran, que expresen lo que os hagan sentir...

11. Caligramas.

Un caligrama es un poema visual, un poema en el que, por medio de las palabras, se dibuja el objeto del que se habla. Cuando se trata de algo inmaterial, se dibuja un símbolo (beso = labios; paz = paloma...)

12. Repeticiones.

Sabéis lo que es un estribillo... Inventad un verso que vaya a servir como estribillo de vuestro poema. Si todavía os da un poco de miedo escribir poesía, escribid vuestro poema de repeticiones con el siguiente esquema: estribillo + verso + estribillo + verso + estribillo...
Si os atrevéis juntad tres o cuatro versos entre estribillo y estribillo.
No intentéis rimar. El ritmo de la repetición y la rima del estribillo ya es bastante para que resulte poético. No olvidéis, tampoco, la comparación, la hipérbole, la aliteración y la metáfora trabajadas en las primeras actividades.

13. Poema de preguntas.

El poema se compondrá de un verso interrogativo y el siguiente como respuesta. Así, sucesivamente.

14. Encadenamiento.

Encadenar frases es de lo más sencillo: la segunda comienza con la palabra con la que terminó la primera. Encadenar versos es igual de sencillo si entendéis por verso una oración acabada en punto. Y recordad: olvidáis de la rima.

15. Recreación de poemas.

Buscad un poema cortito. Si cambiéis el sujeto del poema por otra persona, animal u objeto, deberéis cambiar otras palabras relacionadas con esta. ¿Qué tal os ha quedado?

16. Enredar poemas.

Dos poemas breves se pueden enredar en uno solo, compuesto por versos descolocados de los otros dos.

17. Poema absurdo.

Los poemas absurdos, a parte de presentar un contenido absolutamente extraño, introducen como versos o como elementos de sus versos números, onomatopeyas, recortes de revistas... incluso dibujos. Leed los poemas "Me aburro" y "Buster Keaton..." de Rafael Alberti para haceros una idea. Escribid un poema absurdo.
Poner rima a un poema absurdo es algo así como ponerle una minifalda a un futbolista.

18. Poema sobre canción.

Elegid una canción. Fijáos en sus versos. Se trata de cambiar la letra a una canción contando con el ritmo de la música. Aquí sí que puede haber rima, normalmente asonante, porque muchas veces lo exige la canción.



Pero no solo se pueden hacer creaciones literarias en verso, también se pueden hacer en poesía. Os adjunto unas cuantas estrategias facilitadas por mi profesora de Literatura Infantil:



**** 1. El dibujo.

Sólo hay que mirar una ilustración, un mural, un dibujo… observar todo lo que aparece representado: qué hacen los personajes, dónde están, quiénes pueden ser… e inventar un cuento.

**** 2. Secuencias.

Un poquito más difícil: una historia en imágenes secuenciadas debe servir de base para la historia. Se trata de “leerla” desde la iconografía y convertirla en texto oral.

**** 3. Historias mudas.

Se escogen una serie de ilustraciones que no tengan nada que ver. Se ordenan y se inventa una historia que las reúna todas.

**** 4. Binomio fantástico. (de Gianni Rodari)

A partir de dos palabras sin relación aparente (ej. luz y cartera) se inventa una historia. Pero ¡ojo, hay que echarle mucha imaginación!

**** 5. Hipótesis absurda. (de Gianni Rodari)

¿Qué ocurriría si las plantas, una mañana, comenzasen a hablar? Inventad nuevas hipótesis absurdas y haced la historia correspondiente:
( Esta mañana ha ocurrido algo muy extraño: las plantas hablaban. Los geranios de las ventanas cotilleaban sobre lo poco que los riega mamá y el poto del salón gritaba y gritaba que estaba harto de la televisión......)

6. Minicuentos.

¿Has visto los cuentos de Calleja? Pues corta un folio en todas las mitades posibles  hasta hacerlo del mismo tamaño y escribe, con letra de chuleta, un cuento pequeñito. Puedes ilustrarlo, si quieres; a los niños les encantarán.

7. La liberación de mujer

Como sabéis, en la mayor parte de los cuentos populares, el papel de la mujer es siempre pasivo y ajustado a la visión tradicional (esperar al “príncipe” que la salve o se case con ella). Desde principios de siglo, la teoría literaria feminista ha propuesto revisar nuestros clásicos y hacer de las protagonistas, personajes activos en la historia. ¿Lo intentamos con uno cualquiera? Puede ser un cuento folclórico o una novela, o, incluso una película.

**** 8. Cuentos múltiples por núcleos.
Dividid, cada uno, un folio colocado en vertical, en seis columnas iguales (bien medidas) y horizontales. Cortadlas dejando un margen de 5 centímetros a la izquierda. Escribid un cuento breve sobre el siguiente esquema:

1ª columna: Érase...........................................................................................................
2ª columna: Que..............................................................................................................
3ª columna: Cuando........................................................................................................
4ª columna: Entonces......................................................................................................
5ª columna: Se.................................................................................................................
6ª columna: Y..................................................................................................................

Juntad todos los cuentos y unidlos por el margen de la izquierda. Podréis leer múltiples cuentos  si abrís los seis por lugares diferentes que correspondan a cuentos distintos.

9. Estructura de un cuento en otro espacio o tiempo.

¿Qué tal Alicia en el País de los Romanos? o ¿El Flautista de Hamelin en la Guerra Civil Española? Inventad más posibilidades y escribid el final de los cuentos.

**** 10. Y ¿Después del cuento?

Estamos acostumbrados a que todos vivan felices y coman perdices pero ¿Qué pasó con los 7 enanitos después de la "resurrección" de Blancanieves? ¿Tendrían mucho hijos la princesita y el príncipe rana? Inventad más posibilidades y escribid el final de los cuentos.

11. Palabras nuevas en un cuento popular.

¿Qué pasaría con el cuento de Caperucita Roja si tuviésemos que meter en él las palabras "marketing", "audiovisuales" y "aeropuerto"? ¿Y con el cuento de los 7 cabritillos si en él apareciesen las "nuevas tecnologías", el "constructivismo" y un "cohete espacial"? Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

**** 12. Cuentos al revés.

Los buenos pasan a ser malos y los malos buenos. Los feos, guapos y los guapos, feos. Los listos, tontos y los tontos, listos. ¿Cómo sería la historia de Negrocarbón y los 7 gigantes? Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

13. Apellidos.

No se trata de investigar en la genealogía familiar. Se trata simplemente de inventar  el escudo de nuestro apellido, dibujarlo e inventar la historia que justifique sus elementos. ¡Puede remontarse a la Edad Media! ¡Y hasta a la Prehistoria!

14. La bandera.

Arturo de Bretaña fundó Camelot, su país ideal: inventó su bandera, creó sus leyes y vivió su historia... Se trata de hacer lo mismo, pero sobre el papel, ¡no sobre la clase ni sobre los compañeros!

15. Biografías a partir del nombre.

¿Quién fue Vicente Nario? y ¿Leo Pardo? Y ¿María No? Y ¿L. Fante? Y ¿Robin Hood Crusoe? Y ¿Cállate Kid?... Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

**** 16. Historias en primera persona.

¿Qué contarías si fueras un objeto de la vida cotidiana como una cafetera, un huevo, un bolígrafo o un tomate? Inventad más posibilidades y escribid el cuento.

17. El título metafórico.

Escoged un verso de un poeta surrealista, un verso extraño, metafórico y descontextualizado. A partir de él escribid una historia. ¿Qué tal "La tarde loca de higueras" o "En el presidio de una almendra esclava" o "En el insomnio de las cañerías olvidadas"?



No es nada fácil, al contrario, es muy difícil crear historias para niños, ya que tienes que saber de psicología infantil, conocer qué les gusta y cuáles son sus intereses, conocer su lenguaje... Para escribir cuentos, hay que tener muy en cuenta los aspectos del análisis del libro, es decir:

·         El emisor sea cercano al lector, para que este último se pueda identificar con el protagonista

·         El tema sea cercano y refleja las posibles historias del niño, aquello que le sea significativo

·         El espacio y el tiempo sean indefinidos o cercanos al niño. La Guerra Civil no les interesa mucho, la verdad.

·         Posea una estructura acumulativa o de planteamiento + nudo + desenlace. La mejor estructura que pueden poseer los cuentos de infantil son los que siguen la siguiente estructura:

Planteamiento + nudo acumulativo + desenlace

·         El lenguaje sea sencillo, con pocas palabras nuevas para el niño y al ser posible, prescindir de las frases subordinadas.

Como ya sabemos, los materiales que creemos para el aula, tienen que ser rápidos y sencillos de hacer, económicos, pero sobre todo, prácticos y funcionales. Recuerdo que para el primer año de carrera hicimos una serie de materiales musicales para ponerlos en práctica con los niños de un colegio. Hicimos varios materiales, y algunos de ellos no nos llevaron nada de tiempo, sin embargo, con otros estuvimos semanas y semanas de elaboración. Cuál fue nuestra sorpresa cuando llegamos al colegio y pusimos los materiales elaborados en prácticas, que los niños disfrutaron mucho más de lo que nos había llevado hacer minutos y en cambio los de larga duración casi ni les gustaron.

Este último bloque de la asignatura, me ha enseñando que conociendo algunos trucos es muy fácil y práctico trabajar la poesía en Educación Infantil. Además, con este bloque me he dado cuenta de lo que me gusta crear libros para y con los niños. A parte de los que ya he hecho, tengo muchos más en la cabeza: libros viajeros, libros - bayeta...